
El titular del Consejo Estatal de Población (Coespo), Enrique Serrano Escobar, reconoció que no existe certeza sobre si las redadas migratorias que realiza el Gobierno de Estados Unidos en distintas ciudades derivarán en deportaciones por Ciudad Juárez, debido a la falta de información entre las propias autoridades fronterizas.
“Es incierto para nosotros, porque ni las mismas autoridades locales aquí en El Paso saben. Hacen redadas, concentran personas en diferentes lugares, uno de ellos en Fort Bliss, pero no nos avisan con tiempo”, explicó el funcionario.
Serrano comentó que, aunque existe comunicación constante con autoridades estadounidenses, no hay coordinación previa que permita anticipar cuántas personas podrían ser retornadas por esta frontera ni en qué fechas.
“A veces ni ellos mismos saben cuántas personas van a mandar por El Paso. Los que han expulsado por esta frontera no necesariamente son los que detienen en El Paso; vienen de otras partes del país”, añadió.
El titular del Coespo explicó que actualmente los albergues en Ciudad Juárez mantienen baja ocupación, con una media del 30 al 40 por ciento, de manera que, de concretarse una expulsión masiva, habría capacidad para recibir a repatriados mexicanos.
Estimó que alrededor de mil 500 migrantes permanecen alojados en los espacios administrados por organizaciones civiles y religiosas.
“El Punto está prácticamente en cero; los albergues civiles andan entre 30 y 40 por ciento de ocupación”, indicó.
Señaló que el Centro Integrador Leona Vicario, administrado por el Gobierno federal, cuenta con alrededor de 480 personas y mantiene condiciones adecuadas para recibir población en caso de nuevas deportaciones.




