
Ha entrado en vigor un nuevo costo significativo para la visa H-1B, uno de los principales mecanismos utilizados por empresas estadounidenses para contratar talento extranjero altamente calificado.
Desde este lunes, empleadores o solicitantes individuales deberán pagar una tarifa única de 100 mil dólares por cada nueva solicitud de visa H-1B, según anunció la Casa Blanca. Esta visa permite a profesionales extranjeros trabajar temporalmente en ocupaciones especializadas como tecnología, ingeniería, ciencias y educación.
De acuerdo con Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, el nuevo cobro no afecta renovaciones ni a quienes ya poseen la visa. La medida aplica únicamente a nuevas solicitudes.
“Si vas a capacitar a alguien, capacita a uno de los recién graduados de nuestras grandes universidades. Estadounidenses formados. Dejen de traer personas del extranjero para quitar nuestros empleos”, expresó el secretario de Comercio, Howard Lutnick, en respaldo a la nueva política.
La administración Biden sostiene que el objetivo principal de esta medida es fomentar la contratación de talento nacional y reducir la dependencia de trabajadores extranjeros, en medio de una economía con signos de desaceleración y aumento en la competencia por empleos.
La visa H-1B ha sido especialmente popular en la industria tecnológica. Según datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), el 64% de las visas aprobadas en el último año fiscal fueron destinadas a ocupaciones del sector tecnológico.
Entre las compañías que más patrocinan este tipo de visa destacan Amazon, Google, Meta, Microsoft y Apple. Solo Amazon, por ejemplo, obtuvo más de 9 mil visas H-1B en el año fiscal 2024, de acuerdo con cifras oficiales.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, también se refirió recientemente a la situación del empleo:
“Esto afecta principalmente a personas más jóvenes, económicamente vulnerables y más susceptibles a los ciclos económicos, además de una menor creación general de empleos asalariados”, advirtió Powell.
Con esta nueva tarifa, el gobierno federal espera incentivar la inversión en formación y contratación de ciudadanos estadounidenses, marcando un nuevo capítulo en la política migratoria laboral del país.






