
Ante la mejor entrada en la justa -desdeñada y despreciada por los adeptos al ‘rey de los deportes’ en esta frontera-, al ritmo del tambor y la corneta, con el grito de ‘México’, ‘México’, ‘México’, aficionados juarense asistieron hoy al Estadio Juárez a alentar con todo al equipo mexicano que buscaba el milagro de vencer a los Estados Unidos para llegar a la final por la medalla de oro en el Premundial U15 de beisbol.
Sin embargo, la novena de ‘las barras y las estrellas’ que hoy jugó como local -home team- tenía otros planes, timbró la rayita de la quiniela en el mismo cierre de la primera entrada y, junto a la lluvia, apagó el entusiasmo y la alegría de los juarenses.
Con los ojos de un numeroso grupo de scouts puestos sobre los jóvenes peloteros en las tribunas, atrás de home, como ha ocurrido desde el día uno de la justa, frente al abridor mexicano Ismael Coronado, el outfielder MacGraw Evan Vanwormer conectó limpio triple entre jardín central e izquierdo, ancló en la antesala y entró a la registradora gracias a un wild pitch de Coronado.
Arriba una rayita por cero en el score, el representativo de los Estados Unidos agregó dos anotaciones más a su cuenta en la parte baja del tercer episodio.
Tristin Gaines abrió la tanda con tubey al prado de en medio, avanzó a la tercera colchoneta tras una mala revirada a la intermedia de Coronado, en la cual, la pelota le pegó en el hombro y fue empujado a la goma en un elevado de sacrificio al prado derecho salido del bat del camarero Landon King.
Gaines pisó el plato, aumentó a dos anotaciones la ventaja estadounidense y el festín de batazos frente los lanzamientos de Coronado continuó con sencillo de Vanwormer y poderoso doblete del jardinero derecho Colin Anderson al pie de la barda del jardín central.
Con dos compañeros en los senderos y en posición de anotar, Louis Sterling Lappe impulsó la tercera carrera ‘gringa’ en los spikes de Vanwormer, quien llegó al pentágono en jugada de pisa y corre en elevado al derecho del propio Lappe, bateador designado del cuadro visitante.
Tras la anotación, Coronado explotó, el manager José Carlos Gastelum le aplicó la grúa y trajo del bullpen al relevista Leonardo Vargas quien otorgó base por bolas a Noah Jarolimek y la casa se llenó de corredores americanos.
La lluvia arreció entonces y los ampayers decidieron detener las acciones dentro del terreno de juego cuando Jason Marll se encontraba en la caja de bateo y los Estados Unidos ganaban tres carreras por cero.
Con ayuda de los integrantes del cuerpo técnico de los Estados Unidos, personal del Instituto Municipal del Deporte colocó una lona para proteger el montículo y el home y posteriormente fue cubierto el cuadro.
Minutos después, los ‘hombres de negro’ decidieron suspender el juego, el cual, continuará mañana a las 12:00 horas, en el mismo inmueble y en las mismas circunstancias en las que se quedó hoy.
En caso que la escuadra azteca le dé la vuelta al pizarrón, la final por la medalla de oro y por el boleto al mundial se jugaría a las 19:00 horas, entre México y los Estados Unidos.
De triunfar el cuadro ‘yanqui’, la disputa por el oro se dará entre Nicaragua -que hoy noqueó 10-0 a Costa Rica- y USA, al final de la continuación del duelo entre mexicanos y estadounidenses.
Ello, debido a que Nicaragua tiene su vuelo de regreso a casa a las 19:00 horas y por logística, la final no podría jugarse en el horario inicialmente programado -19:00 horas-.






