
Con una urna cuadrada de mármol gris oscuro con blanco en las manos, Maricruz y su esposo Arturo acudieron ayer a la Fiscalía por respuestas, ante el temor de que el padre de ella, Jesús, sea uno de los 386 cuerpos que el crematorio Plenitud hacinó y dejó descomponer en sus instalaciones.
La mujer dijo que fue recibida y enviada a un auditorio donde estaba un primer filtro: personal de la Fiscalía explicó a los asistentes que si sus contratos con las funerarias, las autorizaciones para cremación firmadas por Registro Civil u otros documentos no señalaban explícitamente a Plenitud, los invitaban a retirarse.
No se fueron muchos, dijo Maricruz.Sus papeles tenían ese nombre, así que le dijeron que pasara al área de Atención a Víctimas, a Psicología, pero no obtuvo las respuestas que quería, sino consuelos que le incomodaron: “me decían ‘usted hizo lo correcto, quédese con eso, confíe en Dios’, pero entonces, ¿dónde quedó mi papá?, ¿dónde lo voy a buscar?, ¿dónde le voy a llorar?”.
La insistencia en ese consuelo la molestó. “La señorita que me recibió tomó datos de mi papá, características, me dijo que tenía que tener mucha paciencia, porque iba a ser un proceso largo y muy lento, que no me quede con ningún remordimiento”, explicó.Hasta ayer sólo seis de esas familias han hallado certeza: Plenitud no hizo su trabajo y sus seres queridos estaban ahí, embalsamados pero dejados en un cuarto sin refrigeración, esperando la incineración en un crematorio sin servicios de gas, electricidad y agua.
La cantidad de identificaciones fue confirmada ayer por el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, y la descripción del hallazgo fue hecha por el Ministerio Público en la acusación contra el dueño y el empleado de la funeraria por los delitos de ocultamiento y conservación ilegal de cadáveres.
‘No sabemos si lo vamos a encontrar’
Luz Divina es la funeraria que Maricruz contrató en abril de 2021 para despedir a su padre, fallecido el día 26. El día 28 la Fiscalía de Distrito Zona Norte firmó a través de la agente del Ministerio Público María del Rosario Bojórquez Morales la opinión de no inconveniencia con la cremación, y el 30 de abril el Registro Civil firmó la autorización de cremación del cuerpo de Jesús.
El 26 de junio de 2025 salió a la luz pública el hallazgo de los casi 400 cuerpos en el crematorio, y papeles de órdenes de cremación desde 2020. Desde entonces la Fiscalía empezó a recibir a familiares para esclarecer su situación, pero desde antes Maricruz empezó su reclamo en la funeraria.
Cuenta que, sin ninguna pena, “en la funeraria me dijeron ‘sí, va a estar ahí’, y nosotros también somos víctimas porque Fiscalía firma los permisos”.La hija de Jesús contó que le costó trabajo superar la pérdida del hombre de 82 años, pero ahora “está peor, porque no sabemos si lo vamos a encontrar o no”.
La bolsa trasparente con un polvo gris oscuro que lleva su esposo Arturo en la pesada urna que carga en brazos es, para ella, “carbón”, y no los restos de su padre.
Su enojo es con la funeraria, con el crematorio, y con la Fiscalía.“No creo en la ley, no va a hacer nada. Ahorita están poniendo atención porque es muy reciente, pero se va a ir enfriando y no van a hacer nada.
Porque si en verdad estuvieran en nuestro lugar ya estuvieran clausurando las funerarias y no lo están haciendo”, apuntó Maricruz.Los apellidos de Maricruz, de su padre y de su esposo son reservados para evitar su revictimización.





