
El propietario y el empleado del Crematorio Plenitud, donde fueron hallados ocultos 383 cadáveres que debieron haber sido incinerados, fueron vinculados a proceso.
El juez Apolinar Juárez Castro consideró que con base en los antecedentes de investigación presentados por la Fiscalía de Distrito Zona Norte se comprobaba la existencia de los delitos de ocultamiento y conservación ilegal de cadáveres y la probabilidad de que José Luis A. C. (dueño) y Facundo Teófilo M. R. (Trabajador) los cometieron.
El ocultamiento se castiga por el Código Penal del Estado y la conservación por la Ley General de Salud, trascendió. Este último, contempla penas de hasta 17 años de prisión.
Además de la vinculación a proceso, el juez accedió a la petición del Ministerio Público de un plazo de seis meses para la investigación complementaria.
Los dos acusados permanecerán en prisión preventiva en el Cereso 3 de esta ciudad, medida cautelar que les fue fijada desde el lunes 30 de junio por un plazo de un año.



