
EL PASO, Texas – La escuela preparatoria Lydia Patterson atraviesa una situación crítica tras la suspensión de las citas para visas estudiantiles por parte del Departamento de Estado de EE.UU. La medida, que afecta tanto a solicitudes nuevas como a renovaciones, ha dejado a decenas de jóvenes en el limbo migratorio y académico.
Domingo Betancur, director de Desarrollo Económico y Comunicaciones de la institución, explicó que la suspensión entró en vigor el pasado 28 de mayo sin previo aviso. “El Departamento de Estado pausó todas las citas como parte de una nueva política que busca revisar redes sociales de los solicitantes. Quieren conocer más sobre los estudiantes a través de lo que publican en sus plataformas digitales”, indicó.
Actualmente, 180 alumnos de Lydia Patterson están a la espera de una cita consular para poder ingresar legalmente a Estados Unidos y continuar con sus estudios. El 99% de ellos proviene de Ciudad Juárez, y la mayoría cruza la frontera diariamente para asistir a clases.
La decisión, tomada sin comunicación clara ni lineamientos específicos, ha generado confusión y preocupación entre estudiantes, padres de familia y personal académico. “Los estudiantes están esperando que los llamen. No se nos dio ninguna orientación clara ni aviso previo. Esto nos afecta gravemente”, añadió Betancur.
Más allá del impacto educativo, la medida también podría tener consecuencias económicas para la comunidad local. La presencia de estudiantes extranjeros en El Paso beneficia a pequeños negocios y genera empleo temporal, sobre todo durante el verano.
Jesús Osorio, residente de la zona, expresó su inconformidad: “No son delincuentes, vienen a prepararse para un futuro mejor en Estados Unidos y México. Les están quitando el derecho de formarse, de ser mejores ciudadanos, de aportar a nuestros países.”
Además, la incertidumbre golpea con más fuerza a los estudiantes que están por ingresar a la universidad. Muchos temen no contar con sus documentos a tiempo para el inicio del nuevo ciclo escolar, lo que podría truncar sus planes académicos y personales.
Mientras tanto, la escuela Lydia Patterson busca alternativas para minimizar el impacto de esta pausa administrativa y garantizar que sus estudiantes no se queden atrás.





