
EL PASO, Texas – Por más de dos décadas, el juez Robert Steven Anchondo ha presidido la Corte Criminal Número 2, atendiendo casos de personas arrestadas por conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias ilícitas. Su enfoque ha ido más allá de dictar sentencias tradicionales, pues ha trabajado para ofrecer segundas oportunidades a quienes enfrentan problemas de adicción.
“Algo tenía que cambiar”, expresó Anchondo. “No podíamos seguir haciendo las cosas como antes. No podía simplemente mandar a las personas a la cárcel y esperar que se reformaran. Esas personas son realmente buenas personas y algo pasó en sus vidas”.
Con ese compromiso como motor, el juez Anchondo asistió recientemente a la conferencia All Rise en Kissimmee, Florida, donde fue galardonado con el prestigioso Stanley Goldstein Treatment Court Hall of Fame, una distinción otorgada a magistrados que han liderado programas innovadores de recuperación y tratamiento para personas con trastornos relacionados con el abuso de sustancias.
“Cuando recibí el premio y estaba hablando frente a más de ocho mil personas en esta conferencia, pensaba en todo el tiempo que hemos dedicado, en todo lo que hemos hecho y en tantas vidas que hemos cambiado”, compartió emocionado.
A pesar del impacto positivo de su labor en El Paso, Anchondo reconoce que los desafíos persisten. “Miembros de la comunidad continúan conduciendo alcoholizados o bajo los efectos de las drogas. Mi trabajo no ha terminado”.
Sobre el futuro, el juez asegura que seguirá enfocado en mantener e incluso expandir los programas de recuperación. “Voy a gozar del premio, pero ahora tengo que pensar qué sigue. Quiero que el programa continúe, quiero seguir ayudando a las personas, quiero también educar al público y ayudarle a los jóvenes”.





