
EL PASO, Texas – Una acusación formal revelada este viernes en el Distrito Oeste de Texas marca un precedente histórico: por primera vez en Estados Unidos, una ciudadana mexicana ha sido acusada de brindar apoyo material a una organización terrorista extranjera por su colaboración con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La acusada, María del Rosario Navarro-Sánchez, de 39 años, habría proporcionado granadas al CJNG y participado en actividades delictivas como tráfico de armas, narcóticos, contrabando de personas y dinero en efectivo. Su detención se realizó el pasado 4 de mayo con apoyo de autoridades mexicanas.
Navarro-Sánchez y otros dos coacusados —Luis Carlos Dávalos-López (27 años) y Gustavo Castro-Medina (28 años)— enfrentan múltiples cargos por su presunta participación en estas redes criminales transnacionales, incluyendo homicidio, tráfico de drogas y armas, así como introducción ilegal de migrantes a EE.UU.
El Departamento de Estado de EE.UU. designó recientemente al CJNG como organización terrorista extranjera, lo que permite imponer cargos más severos. Esta organización criminal opera en casi todo México y en decenas de países, incluyendo Estados Unidos, y es responsable del tráfico de fentanilo, uso de armamento militar, extorsión de migrantes y actos violentos contra fuerzas de seguridad mexicanas.
Funcionarios federales subrayaron que este caso forma parte de las iniciativas “Operation Take Back America” y OCDETF, dirigidas a eliminar carteles y organizaciones criminales transnacionales, proteger la frontera y desmantelar redes de tráfico de drogas y armas.
La investigación fue liderada por FBI, ATF, DEA, HSI y la Patrulla Fronteriza, en colaboración con autoridades mexicanas. La fiscalía estadounidense agradeció especialmente a la Fiscalía General de la República (FGR) por su cooperación.






