
Según ha trasladado Vatican News, durante la ceremonia, que ha concluido a las 21 horas, el maestro de las Celebraciones Litúrgicas, monseñor Diego Ravelli, ha leído el acta, que ha sido colocada en el féretro al final de la celebración.
En la celebración se ha leído el Rogito, un texto en latín sobre la vida y obra del papa Francisco, y que, tras su lectura, ha sido introducido en un tubo metálico sellado por la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, y depositado finalmente en el interior del ataúd, junto a monedas y medallas conmemorativas acuñadas durante su pontificado.
El rito privado ha incluido también la colocación de un velo blanco sobre el rostro del Pontífice antes del cierre definitivo del féretro, sobre el cual han sido dispuestos una cruz, el escudo papal y una placa con su nombre, los años de vida y la duración de su ministerio petrino.
Durante la noche, el Capítulo de San Pedro asegurará una presencia de oración y vigilia por el cuerpo del Pontífice, hasta los preparativos de la Santa Misa prevista para este sábado.






