
Falta de cobertura para estudios médicos, dificultades para surtir medicamentos, descuentos en nómina y retrasos administrativos fueron denunciados por Anabel Martínez Olvera y Valeria Macías, quienes solicitaron la intervención de las autoridades municipales para revisar la operación de los servicios médicos y los procesos relacionados con pensiones.
Anabel Martínez Olvera, pensionada del Municipio, señaló que vive con una discapacidad que afecta el lado izquierdo de su cuerpo y que además es paciente oncológica, por lo que requiere estudios médicos especializados que, aseguró, actualmente no están siendo cubiertos por el servicio médico municipal.
De acuerdo con su testimonio, la respuesta que ha recibido es que no existe presupuesto suficiente para determinados estudios y tratamientos.
También afirmó que, pese a encontrarse jubilada, continúan realizándose descuentos en su nómina por conceptos relacionados con el servicio médico, con cantidades que pueden variar entre los 200, 500 y 800 pesos.
Martínez Olvera cuestionó además la distribución de medicamentos entre las distintas unidades de atención. Explicó que los derechohabientes deben trasladarse entre instalaciones ubicadas en sectores como López Mateos y Las Torres para conseguir medicamentos, incluso de uso común, lo que representa una dificultad adicional para personas con problemas de movilidad o que residen en la zona centro.
“Yo requiero de un estudio y ahorita el servicio médico no lo está cubriendo”, manifestó la pensionada, quien pidió que las unidades cuenten con medicamentos y capacidad suficiente para evitar recorridos entre distintos puntos de la ciudad.
Por separado, Valeria Macías, beneficiaria de una pensión por orfandad, denunció obstáculos en los trámites ante Recursos Humanos.
Explicó que debe presentar cada cuatrimestre constancias y boletas escolares para conservar el beneficio y aseguró que un cambio de institución educativa derivó en la retención temporal de sus pagos.
Macías señaló que el cambio de escuela se realizó luego de recibir orientación del propio personal administrativo, pero posteriormente tuvo dificultades para acreditar nuevamente su situación académica.
La interrupción de sus ingresos, afirmó, repercutió en sus gastos personales y educativos.
También denunció retrasos en la atención médica luego de sufrir una caída en diciembre. Según su testimonio, transcurrieron aproximadamente nueve meses antes de conseguir una valoración con un especialista en ortopedia, después de que la atención inicial no resolviera las molestias que presentaba.
Ambas solicitaron que las autoridades municipales revisen tanto el presupuesto destinado a servicios médicos como los procedimientos administrativos relacionados con pensiones y nómina.
Sus planteamientos se concentran en garantizar acceso oportuno a estudios y tratamientos, disponibilidad de medicamentos y mayor claridad en los trámites que deben realizar pensionados y beneficiarios.
Los testimonios plantean cuestionamientos sobre la operación de los servicios médicos y administrativos para trabajadores, jubilados y beneficiarios del Municipio.
Para completar el panorama será necesaria la postura de las áreas de Recursos Humanos, Servicios Médicos y de la administración municipal respecto de los señalamientos, así como de la disponibilidad presupuestal para atender estudios, medicamentos y tratamientos.



