
Desde que inició la obra en 2022 hasta la reapertura de sus tramos entre 2023 y 2024, se registraron 2 mil 740 reportes de desaparición en Quintana Roo, Chiapas, Yucatán, Campeche y Tabasco
Las desapariciones en el sureste del país aumentaron durante la construcción del Tren Maya, una obra que empleó a miles de personas y provocó la llegada de obreros, profesionistas y trabajadores especializados a Quintana Roo, Chiapas, Yucatán, Campeche y Tabasco.
De acuerdo con una revisión hecha por Latinus en el Registro nacional de personas desaparecidas y no localizadas, desde el inicio de la construcción del Tren Maya, en junio de 2020, hasta la apertura de sus siete tramos entre 2023 y 2024, se registraron 2 mil 740 reportes de desaparición en las cinco entidades.
Quintana Roo tuvo un incremento de más de 400 por ciento entre el primer año y el último de la obra. Ahí se documentaron 59 casos en 2020 y 302 en 2024.
Los datos oficiales revelan que Chiapas pasó de 43 reportes de desaparición en 2020 a 280 en 2023; Yucatán, de 13 a 19; mientras que Tabasco tuvo 232 en 2020 y cerró 2023 con 265.
En Campeche, una entidad con baja incidencia delictiva y en donde la construcción del Tren Maya se extendió hasta 2024, hubo dos reportes de desaparición en 2022 y dos años después 22.
“Lo notamos desde los primeros meses que inició este trabajo, como a los cuatro o cinco meses empezamos a darnos cuenta de que era un patrón evidente. Las obras de construcción del Tren Maya fueron espacios que los criminales podían dominar con la venta de droga y pues desafortunadamente también desaparecieron a las personas, explica María Patrón, líder del Colectivo de Madres Buscadoras en Quintana Roo.
El caso que cobró mayor relevancia pública fue el de Miguel Ángel Mondragón Cruz y Juan Aparicio, trabajadores del tramo 5 del Tren Maya que conectaba Cancún con Tulum. En septiembre de 2024 desaparecieron en Puerto Aventuras, municipio de Solidaridad, y sus cuerpos fueron encontrados en una fosa clandestina.
“Fue detrás de un restaurante, por la zona hotelera de Tulum, ahí se encontraron los cuerpos tirados. De hecho, en total fueron once cuerpos que se encontraron y ahí estaban las víctimas que laboraban para el Tren Maya”, detalla Patrón.
El Colectivo de Madres Buscadoras en Quintana Roo ha denunciado el abandono y desinterés de las autoridades por buscar a hombres y mujeres desaparecidos, quienes en muchos casos provienen de Michoacán, Estado de México, Ciudad de
México y Chiapas.
“Lo único que hacen los familiares es poner la denuncia y son muy pocos los que sí se dedican a la búsqueda. El 20 por ciento nada más son los que vienen a hacer sus búsquedas. El otro 80 por ciento no hace nada por encontrarlos, precisamente
por el tema de la distancia”, afirma.
Para David Saucedo, especialista en temas de seguridad, la lucha criminal por el control territorial en los estados que recorre el Tren Maya provocó el incremento en delitos como desapariciones.
Saucedo detalla que los grupos de delincuentes pusieron la mira en las “colonias móviles” y pequeñas comunidades creadas para los trabajadores del Tren Maya.
“Al parecer, algunos grupos del narcotráfico detectaron que había técnicos, ingenieros y obreros que colaboraban con otros grupos delictivos y fueron secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos”, explica.
Este especialista asegura que la Fiscalía General de la República tiene abiertas investigaciones sobre las distintas formas de inflitración criminal en el Tren Maya, pero no se han dado a conocer avances sobre esto.
El fin de las obras del Tren Maya en Quintana Roo no detuvo esta crisis. De acuerdo con registros oficiales, en 2025 se reportaron 355 personas desaparecidas en la entidad.






