
Accidentes viales, descuidos, condiciones médicas e incluso violencia han causado fallecimientos en niños de Juárez.
Con el caso de la menor de dos años que pereció por ahogamiento, la cifra casi alcanzó las 10 víctimas en lo que va del presente año.
Los menores fallecidos en condiciones trágicas han sido ocho en diversos casos registrados según el seguimiento periodístico, con víctimas de ambos sexos y menores de 12 años, con mayor acumulación en agosto, junio y marzo, con dos casos cada mes.
El hecho más reciente fue el de la menor identificada por familiares como A.M.S.G., quién fue trasladada al Hospital de la Familia la tarde del lunes 10 de agosto; sin embargo, ya no contaba con signos vitales.
La madre reveló que se iba a bañar junto a su hija; sin embargo, su bebé recién nacido comenzó a llorar, por lo que dejó a A.M. en el baño por unos instantes y cuando regresó, esta estaba inconsciente, sumergida en un bote de 19 litros lleno de agua.
Una semana antes, la tarde del 2 de agosto, fue ingresada al Hospital 66 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) una niña identificada como Y.S.R. de un año, de la cual se reportó que presentaba signos visibles de deshidratación, mal estado físico y suciedad.
El domingo 26 de julio, el niño S. C. de cuatro años murió a causa de asfixia por un golpe de calor luego de ingresar a un automóvil y quedarse encerrado, mientras que su madre y abuelo estaban dormidos dentro de su casa en el Kilómetro 29.
Los familiares llevaron a la víctima a la estación de Bomberos 8 para que le brindaran los primeros auxilios, pero ya no contaba con signos vitales.
Con 10 años, un menor falleció por un episodio asmático después de que sus padres no lograron llevarlo a tiempo para comprarle salbutamol en una farmacia Similares situada en el bulevar Manuel Talamás Camandari y Monte Blanco, esto durante la noche del 13 de junio.
Poco menos de una semana antes, la madrugada del domingo 7 de junio, Emilio L.F., de ocho años, murió ahogado en la terraza Zesati, ubicada sobre el bulevar Independencia y Francisco Márquez.
Trascendió que el menor cayó a la alberca y ninguno de los presentes se percató del accidente de manera instantánea.
Un caso que cimbró al país fue el hallazgo del cuerpo del pequeño Eitan de dos años, en un terreno baldío del kilómetro 26 durante la noche del 10 de marzo; el pequeño falleció por un hematoma subdural secundario a un traumatismo craneoencefálico, es decir, un golpe en la cabeza.
El cuerpo fue trasladado dentro de un costal cubierto con una bolsa de plástico negra por su madre Vianey en un recorrido de cerca de 30 kilómetros desde la colonia Fronteriza hasta la periferia de la ciudad, usando cuatro camiones de transporte público y un vehículo de plataforma.
La noche del 5 de marzo, en el IMSS 66, fue declarado muerto un menor identificado como Daniel de seis años, el cual fue golpeado de manera reiterada en su entorno familiar; el padrastro Martín Alberto C. U., de 27 años, y la madre, Natali D. V., de 24, fueron arrestados, señalados como presuntos responsables.
Con apenas 10 días de iniciado el 2026, una fría noche de sábado pereció Alma Samara G.P., de dos años, luego de ser atropellada por una camioneta Nissan NP300 en el cruce de las calles Camino Ortiz Rubio y Valle del Sol.
En la narrativa se mencionó que la menor fue embestida por la unidad cuando se desplazaba en un patín del diablo por la calle a un costado de su madre, quien sí iba en la banqueta.



