
Caracas, Venezuela. Agosto de 1983.

Estados Unidos llegó a los Juegos Panamericanos con un plantel repleto de futuras estrellas de la NBA: Wayman Tisdale, Sam Perkins, Mark Price y un guardia de 20 años de la Universidad de Carolina del Norte llamado Michael Jordan.
Se marcharían de Caracas invictos, con un récord de 8–0 y la medalla de oro colgada al cuello. 🥇
Pero su primerísimo partido no salió como todos esperaban.
El rival era México. Y en ese equipo mexicano estaba un joven de la Colonia Madero, un barrio trabajador de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.
Su nombre: José Luis Arroyos. Todos lo llamaban “Satanás”. 😈🔥
¿De dónde salió ese apodo? 🤔
Un año antes, en 1982, llegó a los Dorados de Chihuahua como un novato desconocido. El entrenador lo vio y dudó abiertamente de que ese muchacho supiera jugar al básquetbol. Arroyos solo pidió una semana. Una sola semana para demostrar de qué estaba hecho.
Cuando el club pidió referencias sobre él, la respuesta fue contundente:
—”Es un diablo en la cancha”—.
Alguien más añadió:
—”Más que un diablo, es un Satanás”—.
El apodo se le quedó grabado durante los siguientes cuarenta años. Y esa misma temporada, los Dorados se coronaron campeones nacionales. 🏆
La batalla en Caracas 🇻🇪
Años después llegaron los Panamericanos. Si revisas el reporte oficial de USA Basketball sobre aquel juego inaugural, la historia lo dice todo:
📌 Los estadounidenses le permitieron a México tomar una ventaja inicial de 20–4.
📌 Solo encestaron el 40% de sus tiros de campo.
📌 Tuvieron que venir de atrás con todo para apenas rescatar una victoria de 74–63.
20 a 4! Contra la selección que terminaría invicta y con el oro en las manos.
Esta no es una historia que México inventó; está escrita en los propios archivos de EE. UU. 📚
Días después, cuando ambos equipos se volvieron a cruzar, México caía por 21 puntos al descanso… y respondió con una racha brutal de 18–4 para ponerse a solo nueve puntos antes de que EE. UU. pudiera amarrar el triunfo.
México se despidió de esos Juegos con una merecida medalla de bronce. 🥉
Una carrera legendaria 🏀
Pero Caracas fue solo una semana de una trayectoria de 20 años:
🎓 6 campeonatos nacionales universitarios consecutivos con los Indios de la UACJ.
🌍 Juegos Mundiales Universitarios en Zagreb, Yugoslavia.
🌎 Juegos Panamericanos en Caracas, Indianápolis, La Habana y Mar del Plata.
🏀 Torneos Preolímpicos en São Paulo, Uruguay y Portland.
🏆 Campeón de Copa en Taiwán.
🇧🇷 Temporadas profesionales en Chihuahua, Juárez, Querétaro, Durango, Monterrey, Zacatecas y Brasil.
Ni siquiera una fractura de tobillo que lo dejó fuera todo 1989 pudo detenerlo: regresó al año siguiente y levantó un título al otro lado del mundo.
⭐ 7 veces Jugador Más Valioso (MVP).
⭐ Campeón encestador en cinco campeonatos nacionales.
⭐ Miembro del Quinteto Ideal de los Juegos Panamericanos.
⭐ MVP de la Liga Profesional en 1995.
Inmortal en la historia 🏛️
🏛️ Salón de la Fama, Ciudad Juárez — 2009
🏛️ Salón de la Fama, Estado de Chihuahua — 2010
🏛️ Salón de la Fama, San Antonio, Texas — 2014 (electo por unanimidad, sin un solo voto en contra)
El triunfo más importante ❤️
Al final de todo, hizo lo que más importaba: regresó a casa.
En Nuevo Casas Grandes fundó la escuela de básquetbol infantil “Los Arroyos”. Hoy, los niños que caminan por las mismas calles donde él creció aprenden el deporte en el mismo lugar donde él descubrió su pasión.
Del básquetbol lo recibí todo junto: grandes amigos y, sobre todo, el cariño de la gente que todavía recuerda lo que hice en la cancha.”
México no ganó en Caracas…
Pero México hizo que el equipo más grande del continente tuviera que sudar cada punto para vencerlos.





