
Los involucrados están inmersos en una carrera de 60 días para llegar a un acuerdo sobre los detalles técnicos, con enormes implicaciones para la economía mundial y la seguridad global
AP.- Se esperaba que los negociadores trabajaran durante la noche después que las conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos e Irán sobre su acuerdo interino para poner fin a la ofensiva tuvieron un inicio tenso el domingo en Suiza, ya que Irán se ofendió por los comentarios del presidente Donald Trump en los que amenazó con atacar y advirtió a su homólogo iraní que cuidara lo que dice.
Los comentarios desde la distancia —en redes sociales y a medios de comunicación— complicaron los esfuerzos del vicepresidente estadounidense JD Vance y de los mediadores Pakistán y Qatar para mantener a Irán comprometido en discusiones destinadas a abordar cuestiones complicadas como el programa nuclear de Irán, el estrecho de Ormuz y el descongelamiento de miles de millones de dólares en activos iraníes.
Pero antes que nada, Irán quiere discutir el Líbano, donde el ejército de Israel ha estado combatiendo al grupo político-paramilitar Hezbolá, respaldado por Irán, ya que el acuerdo detiene el conflicto en todos los frentes.
“Irán debe detener inmediatamente a sus esbirros altamente pagados en Líbano de causar problemas”, dijo Trump en redes sociales. “Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán muy duro, como lo hicimos la semana pasada, ¡¡¡sólo que más duro!!!”
“Mejor que sean cuidadosos con sus declaraciones”, respondió en X el principal negociador de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, a los comentarios de Trump. “Nuestras fuerzas armadas están preparadas para responderles de una manera diferente. Ellos pueden seguir hablando, somos nosotros quienes actuamos”.
Medios estatales iraníes reportaron que las conversaciones habían llegado a una “fase difícil” y entraron en receso luego de la “publicación de un mensaje insultante por parte del presidente de Estados Unidos”. La delegación iraní se reunió posteriormente con mediadores qataríes y abandonó el lugar de negociación, de acuerdo con los medios estatales.
Vance y los negociadores estadounidenses, incluidos Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Trump, se reunieron con Qalibaf y con el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, durante lo que, según los medios estatales iraníes, fue un encuentro de unos 80 minutos.
No estaba claro cuándo podrían reunirse de nuevo. Los negociadores anticipaban trabajar durante la noche, según un diplomático estadounidense de alto rango involucrado en las conversaciones.
El diplomático, que habló bajo condición de anonimato para describir discusiones privadas, dijo que las conversaciones incluyeron aclarar lo que Irán quiso decir con declaraciones recientes sobre el estrecho de Ormuz. Los negociadores también discutieron “mecanismos” para garantizar que el estrecho permanezca abierto y que se haga cumplir un alto el fuego en el sur de Líbano, junto con discusiones “sólidas” sobre la cuestión nuclear.
Irán primero quiere centrarse en los ataques israelíes en Líbano
Los negociadores están inmersos en una carrera de 60 días para llegar a un acuerdo sobre los detalles técnicos, con enormes implicaciones para la economía mundial y la seguridad global.
“La pregunta que tenemos ante nosotros ahora es cuánto más podemos lograr juntos. ¿Podemos dar vuelta a la página?”, comentó Vance al momento en que las conversaciones comenzaban, y preguntó si podían “cambiar las relaciones en Medio Oriente de forma permanente”.
Estados Unidos busca mantener a Irán atado a negociaciones sobre su programa nuclear en medio de preocupaciones de que pueda ser utilizado con fines militares, lo que Irán niega. Vance también presiona a Irán para que se comprometa a mantener abierto el estrecho de Ormuz, que Irán afirmó el sábado haber cerrado. Estados Unidos lo ha cuestionado, destacando que el tráfico marítimo continuó el domingo.
Pero el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, dijo a la agencia estatal de noticias del país que Irán primero quiere que las conversaciones se centren en el conflicto en Líbano.
Un nuevo alto ea fuego en docho territorio, negociado el sábado, parecía resistir, y el ejército de Israel anunció que levantará las restricciones de movimiento para los residentes cerca de la frontera con Líbano el lunes por la mañana —otra señal de calma.
Pero ni Israel ni Hezbolá han firmado el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha prometido mantener a sus fuerzas en el sur de Líbano hasta que se elimine cualquier amenaza para Israel. Hezbolá se ha negado a detener sus ataques a menos que Israel se comprometa a retirarse.
Duro intercambio sobre programa nuclear de Irán
El acuerdo firmado por Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian permite a Irán vender su petróleo libremente de inmediato y allana el camino para que Irán acceda a miles de millones de dólares en activos que en la actualidad están congelados. Un miembro del equipo negociador de Irán dijo a la televisión estatal que se alcanzó un borrador de redacción sobre “exenciones temporales de sanciones para el petróleo y los derivados del petróleo”.
El acuerdo también pide a Irán que diluya su reserva de uranio altamente enriquecido, que se cree está enterrada bajo instalaciones nucleares que fueron objetivo de ataques de Estados Unidos hace un año.
Sin embargo, Pezeshkian declaró el domingo que “nunca retrocederemos del derecho a enriquecer uranio, y la otra parte también se ve obligada a aceptarlo”, según los medios estatales iraníes.
Trump, en una entrevista telefónica con Fox News, advirtió más tarde que el presidente iraní debería cuidar lo que dice y amenazó con tomar el control de Irán, en comentarios transmitidos por un corresponsal de Fox.
Irán había abordado las conversaciones con cautela dada su experiencia previa con las negociaciones con Estados Unidos sobre la cuestión nuclear, que dos veces en el último año fueron interrumpidas por ataques militares.
El acuerdo ha generado mucha controversia
JD Vance indicó que planeaba estar en Suiza sólo “un día o dos”, dejando que gran parte de las negociaciones detalladas sean encabezadas por Witkoff y Kushner. Su papel en las conversaciones ha incrementado el escrutinio sobre el vicepresidente en un momento en que está considerando activamente una candidatura presidencial para 2028.
Trump y Vance han recibido duras críticas de sectores de su propio partido por el acuerdo, y los republicanos de línea dura lo han comparado desfavorablemente con un pacto nuclear firmado por el gobierno de Obama, del que Trump y el Partido Republicano han insistido que no hizo nada para terminar realmente con el programa nuclear de Irán.
El nuevo acuerdo establece que los buques comerciales pueden pasar por el estrecho de Ormuz durante 60 días sin cargo, pero no excluye futuras tarifas impuestas por Irán. Trump lanzó el sábado su propia amenaza de imponer peajes de Estados Unidos si no hay un acuerdo con Irán en 60 días, e insistió en que el dinero será por “servicios prestados como el Ángel Guardián de los países de Medio Oriente”.
El gobierno de Trump ha estado trabajando para tranquilizar a los mercados globales de que la ofensiva ha sido apenas un bache en los precios del petróleo, al tiempo que la población estadounidense se ha quejado de los altos precios de la gasolina antes de los meses de mayor viaje del verano. Después que se anunciara el acuerdo, los futuros del petróleo cayeron casi un 8%.
Se espera que los mercados sigan de cerca el progreso de las conversaciones cuando inicien sus operaciones el domingo por la noche.





