
Documentos del Archivo General de la Nación revelan que la Dirección Federal de Seguridad (DFS) del régimen priista colaboró con la CIA en tareas de contrainsurgencia, pero también vigiló y fichó a agentes estadunidenses en México entre 1970 y 1980.
PACHUCA, Hgo (Proceso).– La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) asesoró a la policía política del régimen priista, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), en estrategias de contrainsurgencia para combatir el comunismo y desarticular la oposición política en el país, pero aun con la relación de intercambio de datos, entrenamiento e intereses en común, los espías mexicanos no dejaron de seguir a sus símiles estadunidenses, marcaje del que dejaron evidencia en fichas elaboradas, al menos, entre las décadas de 1970 y 1980.
Documentos bajo resguardo del Archivo General de la Nación (AGN), pertenecientes al Fondo de la Secretaría de Gobernación (Segob), exponen que los agentes de la DFS también elaboraron informes y fichas sobre personas que aparentemente habían identificado como colaboradores de la agencia estadunidense, así como sus sitios de asentamiento y posible operación.
En el “Exp. 76-7-1-75”, que cuenta con los subíndices “H-124 L-1”, los elementos de la DFS dieron cuenta de una supuesta “finca” –denominada así, aunque no especificaron sus características ni su ubicación–, que era utilizada para adiestramiento por parte de esta la instancia del gobierno de EU.
“19-Ene-75.-La Agencia Central de Inteligencia (CIA) a denominado ‘FINCA’ como un lugar donde manda a elementos a prepararse para su servicio por el término de 6 meses, a los que denomina ‘Juniors’ (sic)”.
Proceso no encontró más referencias sobre este hallazgo y sus posibles implicaciones.
El 10 de octubre de 1974 la DFS elaboró el Exp. 76-7-1-74. H-55 L-1 sobre una persona identificada sólo con el apellido de “Bojorquez”, a quien presentó como “Sub-jefe de Servicios de Seguridad y Vigilancia (al parecer agente de la Agencia Central de Inteligencia CIA)”.
Aunque el nombre completo nunca se reporta, la DFS creó un reporte anexo sobre Servicios de Seguridad y Vigilancia, así como una serie de fichas.
El primero da cuenta de la ubicación: “DOMICILIO Dr, Lucio 103 Edif. Orión Desp. 203 Col. Doctores. TELEFONO: 578-20-55 578-20-36”, y su “JEFE: CP. MATEO CAMPOS RODRIGUEZ” y “SUB=JEFE: Sr. BOJORQUEZ”.
Después, añade: “UNA DE LAS OFICINAS QUE CONSTITUYE UNA RED DE ESPIONAJE AL SERVICIO DE LA AGENCIA CENTRAL DE INTELIGENCIA (C.I.A.)”.
En esta secuencia de fichas interconectadas hay una sobre una persona que ubicaron como Heriberto Conrado Myli: “Al parecer, este elemento es JEFE del C.P. MATEO CAMPOS RODRIGUEZ y de un señor BOJORQUEZ, quienes son a la vez Jefe y Sub-Jefe de “SEVICIOS DE SEGURIDAD Y VIGILANCIA, S.A.” oficinas que operan para la C.I.A. (Agencia central de Inteligencia) en México.- (sic)”.
Otros nombres como William Coley, George Frederick Munro Schmeeckle –“exdiplomático de Estados Unidos”– también figuran como supuestos agentes de la CIA en México; además, informaron sobre otros colaboradores –sin especificar en qué dimensión lo eran ni cuáles eran sus posibles roles, pero ubicándolos como parte de las personas que realizaban una actividad para la agencia, como el caso de “VALLE, Elizabeth del”, cuya ficha data del 12 de octubre de 1974: “Esta persona trabaja en las oficinas de Investigadores americanos, oficina que opera en México para la C.I.A.”; además, en ese “Exp. 76-7-1-74. H-55 L-1” añadieron: “Se hace notar que el padre de esta muchacha trabaja en la oficina de Investigadores americanos también”.

La que hicieron el 7 de mayo de 1981 sobre una persona que identificaron como Edward Gondola arroja datos sobre otras posibles alianzas: “JEFE DEL GRUPO GERMANO “ZGODA”.-DE NACIONALIDAD GERMANA Y POLACA.-Tiene estrechos vínculos con la Agencia Central de Inteligencia y la banda polaca “Kor”.-javm”.
Sin explicarlo en las fichas, se referían a la Asociación de Polacos “Zgoda”, histórica de la diáspora polaca, conocida principalmente por su trayectoria en Alemania, donde se fundó en 1950 en la ciudad de Hamburgo, la cual también estuvo en América Latina y surgió tras una fractura política dentro de la comunidad polaca en el extranjero; se diferencia de otras facciones más conservadoras o anticomunistas en el exilio.
Asimismo el 12 de febrero de 1980 los espías mexicanos notificaron sobre el arribo de Frank Charles Carlucci III, quien en ese momento era subdirector de la Agencia Central de Inteligencia, durante la presidencia de Jimmy Carter.
“Llego a la Cd. de México el 9 de febrero de 1980. 9-12 febrero se queda en la Cd. de México. 13-16 febrero Puerto Vallarta en compañía de su esposa y de un guardaespaldas”, dice la ficha 009-024-042.
La visión sobre la CIA
En un informe del 20 de enero de 1984, la DFS describió un modo de operación de la CIA en México y América Latina, definido como parte de un “sistema de terror”.
En la serie de documentos confidenciales que llegaron a los escritorios del director de la Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla Pérez, y del secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz, los agentes mexicanos notificaron que había dos formas mediante las cuales actuaba la Agencia Central de Inteligencia: “Visible o formal, operando las policías y fuerzas armadas del continente americano”, e “invisible, secreta o clandestina”.
El segundo modo fue sobre el que más ampliaron la información, identificando tres vertientes: “a) sectores específicos de inteligencia militar norteamericana” y “sectores clandestinos de los aparatos terroristas de los Estados Latinoamericanos; ejemplo, las brigadas blancas”; “b)”, por medio del crimen organizado o mafias, y “c)”, vía “organizaciones terroristas de derecha, especialmente cubanos exiliados, ejemplo ALFA 66 y OMEGA 7”.
Alpha 66 y Omega 7 fueron agrupaciones paramilitares de exiliados cubanos en Estados Unidos (Florida/Nueva York), activas principalmente entre los años setenta y ochenta. Las dos buscaban el derrocamiento de Fidel Castro en Cuba mediante la lucha armada y radical.
La DFS exponía que “ambas estructuras” de la CIA, “tanto la visible como la invisible, forman una unión, no están separadas y se coordinan a través del Consejo Nacional de Seguridad, con sede en Washington, EUA, siendo siempre un General Norteamericano (sic)”.
Las fichas mexicanas también tienen anotaciones sobre “la funcionalidad del sistema del terror”. Según lo recabado por la DFS, “los métodos de dominación actual, comparados con la dominación antigua” ejercida por la Agencia Central de Inteligencia se diferenciaban porque durante aquella década de 1980 eran menos “espectaculares” que el uso de tropas norteamericanas cuando llegaban a una misión, pero la CIA tenía “capacidad, inteligencia y represión mucho mayor” en aquel momento.
Todo lo anterior es parte de una serie de fichas elaboradas por la Federal de Seguridad, cuyo folio de identificación es el 009-028-002 y están bajo resguardo del Archivo General de la Nación (AGN) en el Fichero 29, Cajón 3.
Por el folio y la fecha de elaboración, estos informes coinciden con fichas elaboradas sobre el sociólogo y analista político alemán residente en México Heinz Dieterich respecto a la CIA, quien afirmaba –con base en lo que recogen los apuntes– que esta agencia norteamericana utilizaba “climas de naturaleza terrorista para asesorar y ayudar a los golpes de Estado”; por ejemplo, “‘La Filosofía de la bomba’, que es una táctica netamente terrorista”, así como “derrocamientos, tortura, escuadrón de la muerte, desapariciones, refugiados internos (campesinos desplazados de sus tierras) y represión en general”, por lo que parte de las referencias sobre la CIA que los elementos de la DFS entregaron a sus mandos posiblemente partían de referencias a obras y análisis como los de Dieterich.
Heinz Dieterich, también profesor-investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana, ha publicado libros sobre la conflictividad latinoamericana, la sociedad global y paradigmas científicos e ideológicos.
Referencias internacionales
Los agentes de la DFS también retomaban apuntes desde Estados Unidos, como la ficha “074-001-001” del 21 de abril de 1981 sobre Thomas Pouken: “EX-AGENTE DE LA AGENCIA CENTRAL DE INTELIGENCIA DE EUA (CIA).-Washington.-La nominación por la Administración Norteamericana, de esta persona, para dirigir el Cuerpo de Paz de EUA, provocó en el Congreso reacciones de protesta. Por su trabajo que desempeñaba en la Agencia Central de Inteligencia.-javm”.
Otro caso, la que elaboró sobre Max Hugel el 16 de mayo de 1981: “Washington, EUA.-Fue designado como Director de Operaciones para Transmiciones Internacionales, por la Agencia Central de Inteligencia de EUA. – Es decir, es responsable de ejecutar los trabajos sucios y las acciones encubiertas en el exterior.-javm”, según la ficha 074-001-001.
La DFS también recabó informes de otras partes del mundo, para entregarlas a las cabezas del régimen priista, como el siguiente: “La Agencia Central de Inteligencia de los EUA tiene en Jamaica su base mayor de operaciones en el área del Caribe” desde donde dirigía una “campaña de desestabilización”, según una revelación del periodista Louis Wolf, a quien también citó cuando, en Madrid, acusó a la CIA de promover el terrorismo en el mundo.

La Federal de Seguridad lo presentaba como “agente de la CIA de EUA que renunció a su trapajo y ha revelado secretos de la CIA”, aunque el reportero de investigación, si bien se hizo notable por publicar listas de nombres de presuntos oficiales de la Agencia Central de Inteligencia que operaban bajo cobertura diplomática en diversas embajadas, basándose en la investigación de registros públicos y directorios del Departamento de Estado, no perteneció a esta instancia norteamericana.
Reportes sobre países Centroamericanos donde había operaciones encubiertas, como Nicaragua, al igual que sobre otros de América Latina, también son parte de los informes que dejaron los agentes de la DFS.
Caminos que se tocan
Igualmente, la DFS recabó datos de exagentes de la CIA, sin precisar si los había ubicado en México, como Edward Lee Howard, un exelemento que en 1985 huyó a Moscú bajo sospecha de que era espía de la hoy extinta Unión Soviética, murió en la capital rusa el 12 de julio de 2002, o como William W. Turner, quien en realidad fue un escritor estadunidense y agente del FBI, quien durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la Marina de los Estados Unidos.
A este último lo denomina exagente de la CIA y lo refiere en una ficha por ser autor del libro The Fish Is Red: The Story of the Secret War Against Castro, una investigación de 1981 escrita en conjunto con Warren Hinckle, periodista estadunidense, en el que narran una guerra económica y encubierta de Estados Unidos contra Cuba, incluidos intentos de asesinato y operaciones de la Agencia Central de Investigaciones.
A la Secretaría de Gobernación y a Presidencia, la DFS también hacía llegar apuntes como el siguiente: “TERRIS, MILTON. MEDICO NORTEAMERICANO.-Moscú, Rusia.-Declaró que la Agencia Central de Inteligencia de EUA, es capaz de cualquier cosa, incluso de practicar la guerra bacteriológica.-javm”, texto de la ficha 074-001-001 del 12 de noviembre de 1981.
Era la época en la que la CIA utilizaba a la Ciudad de México como un centro de espionaje para vigilar las actividades de la KGB soviética, cubanos y otros actores de Europa del Este, en colaboración con autoridades mexicanas, pues incluso mantenía una estrecha relación con la Dirección Federal de Seguridad, el cuerpo de élite al que entrenó y utilizó para contrainsurgencia y espionaje político interno.
Pues en 1981, con Ronald Reagan en la presidencia de Estados Unidos y José López Portillo en México, la agencia monitoreaba la estabilidad de la región y la relación con los gobiernos de izquierda en Centroamérica. A principios de ese año, el 14 de enero, la DFS incluyó una anotación en el fichero de William Casey, recién nombrado director de la CIA por Reagan: “alegó ante una Comisión Senatorial que el espionaje es ‘extremadamente importante’ para la consecución de los planes de EUA”.
La propia Federal de Seguridad tenía una relación de intercambio con la CIA y con otras instancias. Por ejemplo, el “Exp.76-23-67. H-6 L-1”, elaborado el 22 de diciembre de 1967, narra un encuentro con el mayor general Hi Lee Chual: “Subdirector de la Agencia Central de Inteligencia de Corea del Sur. El 20 actual por funcionarios Embajada fue presentado al Director Federal de Seguridad a Quien manifestó que su presencia en este País obedecía a funciones del cargo que desempeña y el deseo de conocerle. Se le atendió con Protocolo. Dijo al DFS que esperaba que en alguna ocasión pudiese visitar su país (sic)”.



