
La presencia de garrapatas en gatos encendió focos rojos entre los veterinarios, debido a que significa que después pueden escalar al ser humano y contagiar de rickettsia, expuso Margarita Peña Pérez, docente de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).Dijo que desde hace un año se empezaron a detectar garrapatas en los felinos, cuando anteriormente únicamente se encontraban en los perros.“Para nosotros los médicos veterinarios son focos rojos, es algo grave porque la garrapata ya está subiéndose a otra especie, y si la garrapata no encuentra un perro o un gato, pues se va a ir con un niño, con un anciano, por eso la gravedad del asunto”, explicó. Aseveró que el año pasado en las esterilizaciones masivas de la Dirección de Atención y Bienestar Animal, que se realizaron en diversos puntos de la ciudad, vio cinco gatos “llenos de garrapatas” y este año van tres que observa así en su consultorio privado.“Esto se ha hablado en el Colegio de Médicos Veterinarios y la incidencia de garrapatas en gatos es cada vez más, lo empezamos a ver apenas el año pasado”, afirmó.Aparte, en la UACJ se analizó la sangre de un felino y salió positivo a rickettsia, indicó Peña.Agregó que esta situación es alarmante porque los gatos tienen la costumbre de acicalarse y quitarse las garrapatas.
“Es algo que no habíamos visto”, reiteró.Dijo que cuando se encuentran garrapatas en viviendas se debe fumigar y aplicar productos a las mascotas, los cuales deben ser recomendados por los veterinarios.Explicó que por ejemplo los gatos son muy alérgicos a los venenos, por ello hay que acudir con los médicos para que recomienden el mejor producto, según el pelaje, raza, edad de la mascota y situación.“Hay razas de animales que son alérgicos a productos como la ivermectina que es de los más usados para el control de la garrapata, entonces; no automedicarlos”, advirtió.



