
El obispo de la diócesis de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, envió su tradicional mensaje con motivo de la llegada del nuevo año 2026, en el que destacó que, en un mundo herido por la violencia, la división y la indiferencia, estamos llamados a ser artesanos de paz desde lo cotidiano, comenzando por nuestras familias, comunidades y espacios de trabajo.
Mencionó que, al iniciar un nuevo año, nuestros corazones se elevan ante Dios en una sincera acción de gracias por todo lo vivido: por las alegrías que nos fortalecieron, por las dificultades que nos hicieron crecer y por la presencia fiel del Señor, que nunca nos abandonó en el camino.
“Con humildad reconocemos que todo ha sido gracia, y con confianza renovada ponemos en sus manos el futuro y los proyectos que Él, en su amor providente, ya ha preparado para cada uno de nosotros y para nuestra Iglesia diocesana”, destacó el obispo.
Recordó que este primer día del año 2026 coincide con la Solemnidad de María, Madre de Dios, y con la Jornada Mundial por la Paz, por lo que pidió que, bajo su mirada maternal, se aprenda a acoger la vida como un don y a construir relaciones marcadas por el respeto, la justicia y la fraternidad.
Además, retomó un mensaje del Papa León XIV: «La paz es ante todo un don de Cristo, pero un don activo, apasionante, que nos afecta y compromete a cada uno de nosotros y que exige, en primer lugar, un trabajo sobre uno mismo. La paz se construye en el corazón y a partir del corazón…», y pidió que “María Santísima nos acompañe en este nuevo año, nos enseñe a confiar plenamente en Dios y nos impulse a caminar con esperanza, trabajando juntos por una Iglesia viva, cercana y comprometida con la paz y el bien común”.
“Deseo a todos un Año Nuevo colmado de la bendición del Señor, de su paz y de su amor”, expresó el jerarca de la Iglesia católica.




