
Durante la temporada invernal, la Casa del Migrante en Juárez necesita en promedio 10 mil pesos semanales para cubrir las necesidades de gas, por lo que el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén pidió el apoyo de la comunidad binacional.
“En esta casa, cada llama que arde no sólo calienta una olla, calienta también la esperanza; cada plato de comida, cada ducha tibia, cada gesto de acogida nace del amor de Dios que se hace servicio”, dijo el director del albergue católico que desde 2019 se mantiene sólo con el apoyo de familias, organizaciones, iglesias y empresarios que deciden ayudar a las personas en situación de movilidad que buscan refugio en esta frontera.
Debido a que la mayoría de las donaciones son en especie, esta vez su director pidió el apoyo para reunir el dinero para el pago del gas.
El espacio católico abrió sus puertas hace 35 años en la colonia Satélite, y desde entonces ha buscado ser una casa y no sólo un albergue, para casi medio millón de personas provenientes de diversos lugares del mundo, a las cuales les ha dado cobijo, alimentación y atenciones médicas, psicológicas, legales y recreativas.
“El Papa León nos recuerda que la Iglesia siempre ha reconocido en los migrantes una presencia viva del Señor, por eso cuando abrimos nuestras puertas no sólo recibimos a un hermano, recibimos al mismo Cristo que sigue caminando entre nosotros”, dijo el sacerdote.
“Durante la temporada invernal necesitamos cubrir semanalmente 10 mil pesos en gas para que este fuego de hospitalidad no se apague. El calor que enciende una estufa es también el calor que enciende la fe, y como vemos, las estufas y todo lo que tenemos en Casa del Migrante, así como nuestros tanques de gas para suministrar el agua caliente a las personas que necesitan de este espacio, necesita ser atendido… una pequeña aportación hará la diferencia para mantener viva esta obra de misericordia”, explicó.
De acuerdo con la coordinadora del Centro de Derechos Humanos de la Casa del Migrante, Ivonne López de Lara, actualmente se encuentran alojadas 35 personas de origen mexicano y extranjero, quienes se quedaron varadas en Ciudad Juárez, entre el cierre de la frontera para los solicitantes de asilo por el gobierno de Donald Trump y las causas por las que tuvieron que huir de sus lugares de origen, en muchos casos la violencia que les impide regresar.
Si está interesado en ayudar, puede acudir a la calle Neptuno número 1855, en la colonia Satélite, de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche, o comunicarse al teléfono (656) 687-0676 para recibir más información.




