
La entrada en vigor del nuevo examen de ciudadanía, que desde ayer introduce modificaciones sustanciales tanto en su formato como en la evaluación de los aspirantes, volverá más desafiante el trámite, de acuerdo con el abogado de migración Héctor Quiroga.
“Este nuevo esquema implica que quienes aspiran a la ciudadanía deberán prepararse con mayor profundidad y también demostrar un compromiso más amplio con la vida cívica estadounidense”, señaló el abogado de Quiroga Law Office, PLLC.Aunque la legislación de naturalización ya exigía que el solicitante tuviera una buena conducta moral, bajo los nuevos lineamientos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, siglas en inglés) este criterio se expande para valorar no sólo la ausencia de conductas negativas, sino también la existencia de contribuciones positivas al país, explicó.
“En cuanto al examen de civismo, la nueva versión, que reemplaza a la de 2008 para las solicitudes presentadas a partir del 20 de octubre, introduce un banco ampliado de 128 preguntas sobre historia, principios constitucionales y estructura de gobierno de los Estados Unidos.
Asimismo, durante la entrevista de naturalización, el oficial de USCIS formulará hasta 20 preguntas seleccionadas de manera aleatoria, de las cuales el solicitante deberá responder correctamente al menos 12 para aprobar. En contraste, la versión anterior incluía 100 preguntas y requería acertar 6 de 10, lo que convierte la nueva evaluación en un proceso más extenso y exigente”, informó.
Los requisitos de idioma inglés, lectura, escritura y conversación se mantienen sin cambios, los solicitantes deben demostrar una competencia básica en el idioma, salvo que califiquen para alguna de las excepciones previstas por la ley, que contemplan tres casos específicos.El primero de estos casos es la Regla 50/20, que permite presentar el examen en el idioma de preferencia del solicitante a quienes tienen 50 años o más y 20 años de residencia permanente legal en Estados Unidos.
El segundo es la Regla 55/15, aplicable a personas de 55 años o más con al menos 15 años de residencia permanente, y el tercer caso es para quienes padecen una discapacidad física o mental significativa, que les impida cumplir con los requisitos lingüísticos o de civismo y quienes pueden solicitar una exención médica.
“La normativa tradicional permitía demostrar elegibilidad con un historial limpio, pero este nuevo enfoque requiere mostrar un perfil más activo de contribución”, advirtió el abogado Quiroga.Para los inmigrantes que residan legalmente en los Estados Unidos y aspiren a la ciudadanía, es clave tener en cuenta varias recomendaciones, como el revisar la fecha de presentación del Formulario N-400 para determinar cuál versión del test les aplicará.
También recomendó estudiar el banco ampliado de preguntas (128 ítems) y dedicar tiempo suficiente a historia, estructura gubernamental y valores cívicos del país, así como reunir documentación que avale buena conducta moral, como trabajo estable, pago de impuestos, participación comunitaria, historial de cumplimiento legal y responsabilidad familiar.“Aunque el nuevo reglamento no requiere un ensayo escrito por ahora, ser capaz de articular en la entrevista cómo uno ha contribuido al país puede marcar la diferencia”, dijo el abogado.






