
El uso de tanques de gas en mal estado representa un peligro constante en los hogares y negocios de la ciudad, donde trabajadores del ramo advierten sobre la falta de mantenimiento y el deterioro de los cilindros.
Jesús Guerrero Ramos, empleado con más de cuatro años de experiencia en una distribuidora ubicada en el cruce de Mixtecas y Perimetral Carlos Amaya, explicó que a diario reciben cilindros oxidados o podridos por la parte inferior, con válvulas dañadas o fugas, lo que puede provocar accidentes graves.
“Antes no los revisaban, nomás los llenaban y vámonos. Pero hemos tenido casos de tanques con fugas o con hoyos por debajo. Hace como dos meses un señor vino a llenar el suyo con 50 pesos y tras una explosión le pegó la manguera en la cara por la presión. Lo mejor es gastar un poco más y comprar un tanque en mejores condiciones”, relató.
Guerrero señaló que recientemente regresó dos cilindros completamente deteriorados, lo que causó molestia entre algunos clientes. “La gente se enoja cuando les dices que el tanque ya no sirve, pero es por seguridad. Un tanque podrido es una bomba”, afirmó.
Durante la visita a la gasera, una persona que esperaba en la fila comentó que los tanques que cambian los camiones que pasan por las colonias están en las mismas condiciones. “Nomás les dan una lijada y una pintada, y con eso los vuelven a poner a circular”, dijo.
También comentó que incluso los tanques grandes que se usan desde hace décadas siguen en funcionamiento. “Hay unos que tienen más de 50 o 60 años, desde que tengo memoria. Son los mismos de antes”, agregó.
Revisión y reemplazo de tanques
Guerrero explicó que en México ya se han implementado programas para recolectar tanques viejos y sustituirlos por nuevos a bajo costo, debido a las explosiones registradas en distintas partes del país. “Allá en el centro ya están cambiando los tanques, das un apoyo para entregar el viejo y te dan uno nuevo, por seguridad”, comentó.
Antes de llenar cualquier cilindro, el trabajador revisa las válvulas para asegurarse de que no tengan fugas. “Hay que revisar que no sople, que no huela a gas y que la válvula esté firme. Si no, se rechaza el tanque”, enfatizó.
Explosiones recientes por tanques en mal estado
En las últimas semanas, varios incidentes en Ciudad Juárez han estado relacionados con el mal uso o la falta de mantenimiento de los cilindros de gas.
Uno de ellos ocurrió en la colonia Juárez Nuevo, donde una camioneta habilitada para vender elotes fue consumida por las llamas después de que un tanque con fuga provocara un flamazo.
En otro caso, un tanque explotó dentro de una vivienda en la colonia Héroes de la Revolución, ocasionando un fuerte incendio y dejando a dos personas lesionadas.
Asimismo, en la colonia Kilómetro 27, tres personas resultaron heridas cuando un hombre encendió un cigarro dentro de un vehículo que transportaba un cilindro de gas con fuga. El tanque explotó y destrozó el automóvil.
Cómo prevenir fugas y accidentes
El gas LP es esencial en la mayoría de los hogares, pero su manejo requiere precauciones básicas:
- Revisar válvulas y conexiones después de cada llenado.
- Colocar los tanques en sitios ventilados y alejados de fuentes de calor.
- Mantenerlos en posición vertical.
- Verificar fugas con agua y jabón.
- Respetar la vida útil del cilindro y sustituirlo cuando presente corrosión o golpes.
- Someterlos a inspección cada cinco años.
- Colocar el tanque sobre una base o soporte, ya que si se deja directamente en tierra o en zonas con humedad, la parte inferior se oxida con mayor rapidez y puede picarse.
“Mucha gente piensa que mientras el tanque aguante se puede seguir usando, pero con el tiempo se pica por abajo o se vence el metal. La prevención cuesta menos que una tragedia”, recordó Guerrero.
Prevención y cultura del mantenimiento
Durante la temporada invernal aumenta el consumo de gas, por lo que también crecen los riesgos. “En tiempo de frío es cuando más accidentes hay, porque la gente usa el gas todo el día. Si huele a gas, hay que cerrar la válvula, abrir ventanas y no encender nada eléctrico ni fuego”, recomendó el trabajador.
La prevención, revisión y sustitución oportuna de los cilindros son medidas esenciales para evitar explosiones o incendios como los que se han registrado en distintas colonias de la ciudad. Un tanque viejo o dañado puede convertirse en una bomba silenciosa dentro de casa.



