
Una peligrosa red familiar que traficaba con niños migrantes ha sido desmantelada por las autoridades federales. Por cada menor que lograban cruzar ilegalmente de Ciudad Juárez a El Paso, se pagaban hasta 900 dólares a los conductores involucrados. Uno de ellos confesó haber realizado esta operación hasta 7 veces.
Ahora, los líderes detrás de esta red criminal enfrentan cargos federales por conspiración para transportar extranjeros e introducir personas al país con fines de lucro.
Un negocio familiar al descubierto
Los acusados son Susana y Daniel Guadian, matrimonio y ciudadanos mexicanos, junto a su hija Dianne Guadian, ciudadana estadounidense, y Manuel Valenzuela, residente legal permanente en EE.UU. Según documentos oficiales, Susana y Daniel reclutaban conductores que presentaban documentos falsificados ante oficiales de frontera, haciéndose pasar por padres de los menores.
Al llegar a El Paso, Dianne Guadian y Manuel Valenzuela recogían a los niños y pagaban a los conductores, cerrando así el lucrativo circuito.
La investigación que reveló la red
La investigación comenzó el 14 de agosto de 2024, cuando agentes de la Patrulla Fronteriza interceptaron a un hombre intentando ingresar a un niño de 13 años usando documentos oficiales que en realidad eran de su propio hijo biológico. En su teléfono encontraron fotos de menores extranjeros que coincidían con las “pruebas de vida” usadas por traficantes de personas.
El segundo gran golpe fue el 17 de octubre, cuando en el puente internacional Córdova-Américas intentaron ingresar a cuatro menores: un bebé de 2 años (hijo biológico de los acusados) y tres niños migrantes de 5, 9 y 12 años.
En una de las investigaciones, se descubrió que los niños recibían gomitas con THC para supuestamente mantenerlos calmados durante el cruce. El niño de 12 años confesó a los agentes que él no consumió la sustancia y la tiró en la revisión. Las pruebas dieron positivo a marihuana, mientras que los menores de 5 y 9 años tuvieron que ser hospitalizados por intoxicación.
“Una crueldad intolerable”, declara el Fiscal General Adjunto
En un comunicado, Matthew R. Galeott, Fiscal General Adjunto Interino, condenó la acción:
“Estos acusados pusieron en riesgo la vida de niños al utilizar dulces con droga para mantenerlos callados. Afectar a niños de esta manera es especialmente peligroso y cruel. La División Criminal está comprometida con la protección de las poblaciones vulnerables y con el desmantelamiento de estas redes de contrabando con fines de lucro.”






