
Ciudad Juárez y Chihuahua se enfrentan nuevamente por el campeonato estatal tras un cuarto de siglo
El beisbol estatal vivirá un capítulo de alto voltaje en la temporada 2025: después de 25 años, Indios de Ciudad Juárez y Dorados de Chihuahua vuelven a verse las caras en la gran final de la Liga Estatal de Beisbol (LEB), en lo que se considera el auténtico clásico de clásicos de la pelota chihuahuense.
La última vez que estos dos gigantes chocaron por el banderín fue en el año 2000, serie que marcó tanto el último campeonato de los Indios como la más reciente final disputada entre ambas novenas. Desde entonces, la rivalidad se mantuvo viva en la fase regular y postemporadas, pero sin cruzarse en la antesala del título, hasta este 2025.
Aquel 2000 tuvo a los Indios bajo la batuta de Enrique “El Pelón” Licón, cerrando como líderes del standing y con una postemporada memorable, incluyendo un sin hit ni carrera de Alejandro Rivera frente a los Faraones de Nuevo Casas Grandes. Después, en semifinales, los fronterizos dejaron en el camino a Mazorqueros de Camargo para sellar su pase a la gran serie.
Por su parte, los Dorados dirigidos por Pablo Taméz terminaron terceros en la tabla general y debieron remar contracorriente en los playoffs. Primero, eliminaron en siete juegos a Mineros de Parral en una serie dramática, y más tarde superaron a los Manzaneros de Cuauhtémoc en una confrontación cargada de polémica para avanzar a la final.
La serie de aquel año inició en el desaparecido Estadio Corona 2000 con triunfo de Indios 5-0, pero Dorados empató al día siguiente con marcador de 5-1. La batalla se trasladó luego al Manuel L. Almanza, donde los fronterizos retomaron ventaja 6-1 con actuación estelar de Héctor “La Bomba” Pérez, antes de que Dorados respondiera en la doble cartelera dominical y dejara la serie igualada.
El duelo se fue al séptimo y definitivo encuentro.Aquel partido quedó grabado en la memoria de los aficionados como uno de los más intensos en la historia del estatal: Fernando Albañil por los Dorados y Armando “El Diablo” Román por los Indios se enfrascaron en un duelo de pitcheo que se mantuvo sin anotaciones hasta la octava entrada.
Fue entonces cuando “El pistolero” Pablo González conectó un sólido batazo al jardín central que mandó a Marco Márquez a la registradora con la única carrera del encuentro, suficiente para que los Indios de Juárez levantaran su último título hasta la fecha y escribieran un episodio dorado en su historia.
Hoy, un cuarto de siglo más tarde, el destino vuelve a colocar a Indios y Dorados frente a frente en la final de la LEB. La expectativa es máxima entre la afición de todo el estado, que aguarda una nueva serie cargada de dramatismo, pitcheo, batazos oportunos y la eterna rivalidad que distingue a dos de las novenas más emblemáticas del beisbol chihuahuense.


